De profesor a tutor: educando en el siglo XXI

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No existe un profesor aula que no reconozca que los alumnos mudaron de piel, ya no son los mismos que hace décadas atrás, están hiperconectados, informados en tiempo real y tienen a su alcance recursos inimaginables para nuestros padres y abuelos.

Son una Generación Desafío, pues requieren un nuevo trato, nuevas estrategias pedagógicas, nuevas evaluaciones, validando los nuevos espacios de aprendizaje en el que están sumergidos todos los días.

Son la Generación de la Abundancia, todo es reemplazable y con facilidad pasan de uno a otro recurso tecnológico, siempre a la espera de ser sorprendidos y motivados.

La docencia tradicional que daba cátedra desde un pulpito, impartiendo conocimientos y dictaminando la vida en el aula ya no existe y si se practica pierde validez entre una comunidad de alumnos empoderados y críticos.

El tutor se abre paso a paso, espacio en este mundo nuevo, acompañando a los niños, motivándolos al aprendizaje autónomo, identificando y desarrollando sus competencias y habilidades naturales, fortaleciendo la capacidad de adaptarse a los nuevos desafíos, a las nacientes interrogantes que requerirían nuevas respuestas.

Un tutor que sabe que está en continuo aprendizaje, que debe conservar los deseos por aprender siempre, que es maestro y aprendiza a la vez, que puede y debe trabajar en equipo,con sus pares, que sabe que su existencia en el espacio digital es existencial, que debe salir continuamente de su sitio de confort para aventurarse en un aprendizaje colaborativo.

Tiempos de Internet son tiempos de cambio, tiempos en que el profesor aula debe liderar las transformaciones que sus alumnos piden hace años y que requiere de la capacidad de mudar de piel, tanto como sus alumnos-

De profesor a tutor, coaching de Universos irrepetibles y únicos. El gran desafío docente del siglo XXI

 

El poder de un sueño: La roja de todos


Han pasado semanas del inicio del Mundial de Sudáfrica y el impacto positivo y real de nuestros jugadores es tal que es difícil enumerarlas.

Partiendo de los datos duros, un aumento del consumo interno , una ganancia de las pequeñas empresas quienes venden los productos de la roja a tantos felices consumidores, un aumento de la productividad basada en trabajadores y empleadores que a través de una pantalla se dieron cuenta que forman un misma comunidad . Sólo un apoyo divino podía levantar a un pueblo desvastado por uno de los terremotos más grandes de la historia de la humanidad y vino de la mano de 11 jugadores y un hombre que creyó en ellos.

Ver las calles plagadas de banderas rojas, a los alumnos entonando la canción nacional con la mano en el corazón, a los niños creyendo en que si se pueden lograr los sueños, que el cielo es el límite si hay disciplina, trabajo y tesón.

Ver a la ex Presidenta Bachelet en Sudáfrica acompañando a la roja de todos y al Presidente Piñera y su esposa compartiendo con los que todo perdieron , a los políticos por una vez en su vida más preocupados de los que los unía que lo que los separa, a los diarios dejando atrás las noticias trágicas o faranduleras para entregar alegría y unión.

Estos 11 jóvenes demostraron que si se puede transformar la historia, que se puede crecer y generar cambios positivos, que el Chile desarrollado y solidario esta al alcance de la mano, sólo basta intentarlo.

Sin importar el resultado del partido con Brasil o la vergonzosa actitud del jugador español Fernando Torres, acto que sólo lo empequeñece a él, somos vencedores, de la adversidad, de las catástrofes naturales que a otras naciones han hundido pero que a nosotros nos hacen más fuertes , más chilenos que nunca.

Gracias #rojadetodos y Bielsa