Orfandad digital: el mal del siglo XXI


feliz

Cada día aparece una nueva nota o reportaje alertando de los vicios en que incurren los niños y jóvenes, hijos de la tecnología. Sobre exposición, falta de concentración, hiper conexión y con ello menos horas de descanso, horas eternas en juegos y publicando lo inimaginable.

Hasta llegar al extremo más doloroso, cyberbullyg a compañeros que terminan con trágicas consecuencias.

Que duda existe que es una realidad, fácilmente constatable, de hecho ocupa páginas y páginas de los medios tradicionales.

La gran pregunta que nace, es como ¿enfrentamos los vicios de la red?¿ Cómo generamos un ciudadano digital, consciente de sus derechos y libertad de expresión pero también de sus deberes?

Re educando

Es absolutamente necesario que el sistema educativo ingrese en las redes sociales.

No de manera coercitiva como ha sido hasta hora, prohibiendo, limitando, sino que posibilitando un puente entre el mundo digital y el mundo real.

Es impensado que la pedagogía que es el arte de educar no haya mutado hacia la necesaria formación de jóvenes, hijos de un mundo cambiante y pleno en oportunidades.

Si los docentes entramos en la nube digital, no sólo generamos instancias fundamentales en el correcto aprendizaje de nuestros alumnos, desarrollando competencias y habilidades esenciales, para que puedan responder a las demandas futuras. También posibilitaremos un espacio donde puedan aportar desde sus intereses y experticia a las necesidades que los rodean, canalizando sus energías.

Potenciaremos el trabajo colaborativo que les permitirá trabajar en equipo, respetando la diversidad y la diferencia.

Seremos capaces de detectar tempranamente los abusos en que incurren los “huérfanos digitales”, limitaremos su sobre exposición, escucharemos sus demandas, orientaremos sus intereses.

Es tan necesaria la red educación, más cuando desde los 11 años, los alumnos son activos participantes del mundo red. Masivamente usan Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, por nombrar algunas.

Expuestos a un mundo para el que no están preparados a esa corta edad. La mayoría sin el consentimiento de sus padres, a través de cuentas falsas habilitadas por sus amigos. Se sobre exponen y exponen a sus familias, mediante imágenes, videos, llegando a unir el mundo real que viven al mundo digital en el que pasan más de 6 horas diarias.

La Orfandad digital no sólo es peligrosa por los vicios que conlleva, también porque nos excluye del mundo que nace, se crea y muta a cada segundo.

Cada día escuchó a mis pares, profesores comentar que es difícil educar a los niños de hoy, mientras más pequeños, más complicado. ¿No será momento de transformar nuestras practicas pedagógicas? ¿No será que estamos educando como lo hacían nuestros antepasados a un nuevo alumno?

Los niños cambiaron, los jóvenes son otros, ¿cuándo no sumamos a su mundo, desde nuestra experiencia?

No sólo creceremos como profesores, también generaremos instancias para detectar tempranamente abusos o vicios que puedan dañar a  nuestros alumnos.

¿Queremos terminar con la orfandad digital, bueno asumamos nuestras responsabilidades e ingresemos a las redes?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s